Que quede claro: no vamos a olvidar fácilmente el próximo 12 de agosto. Y es que gran parte de Francia se prepara para contemplar uno de los fenómenos astronómicos más bonitos: un eclipse solar. El último tuvo lugar hace casi 30 años, el 11 de agosto de 1999, casi día por día. Un espectáculo tan raro como precioso que, este año, vendrá acompañado de otro evento destacado para los amantes de la naturaleza: las Perseidas. De hecho, se prevé que alcancen su punto álgido durante la noche del 12 al 13 de agosto… ¡Razones de sobra para no dormir!
Un eclipse solar y una lluvia de estrellas fugaces en el mismo día
El 12 de agosto, todas las miradas estarán puestas en el cielo. A partir de las 20:23 en París, la Luna irá ocultando poco a poco el Sol. Un espectáculo raro y magnífico que debería oscurecer el cielo durante unos dos minutos.
Aunque se prevé que el Sol quede oculto en un 92 % aproximadamente, el espectáculo debería ser aún más impresionante en el suroeste. El porcentaje de ocultación será del 99,5 % en Biarritz, del 98 % en Toulouse y del 97,5 % en Burdeos.

Pero eso no es todo, ya que, una vez que caiga la noche, podrás admirar un espectáculo totalmente diferente, mucho menos raro pero igual de sublime: las Perseidas. Al igual que hace 30 años, la luna, el sol y las estrellas se reunirán en un prodigioso ballet astral. Una pura casualidad de la naturaleza, ya que las Perseidas se producen todos los años durante el mismo periodo.
Este año, se prevé que el momento álgido sea en la noche del 12 al 13 de agosto, cuando podrás ver pasar ante tus ojos casi 100 estrellas fugaces por hora.
¿Cómo observar bien estos dos fenómenos astronómicos?
Un eclipse solar y una lluvia de estrellas fugaces no se observan de la misma manera en absoluto. Para el eclipse, tendrás que llevarunas gafas especiales (norma ISO 12312-2) que filtren los rayos y así protejan tu retina. Aunque la quemadura no duela, ¡es muy real! Del mismo modo, si quieres capturar este fenómeno con tu móvil, este también necesitará un filtro solar adecuado para evitar dañar sus sensores.

En cuanto a las estrellas fugaces, en cambio, no suponen ningún problema para tu salud. El único requisito para observarlas bien a simple vista es alejarte lo máximo posible de las fuentes de luz y de la contaminación.