No hace falta recorrer miles de kilómetros para descubrir bonitos pueblos donde el tiempo parece haberse detenido. Francia está repleta de pequeñas joyas pintorescas, auténticos tesoros arquitectónicos y culturales. Después de Conques, coronado como el pueblo más bonito del mundo en 2026 por Le Petit Futé; Giethoorn, la famosa «Pequeña Venecia del Norte», que quedó en segundo lugar; o incluso Pigna, un magnífico pueblo corso encaramado en el corazón de la Balagne, hay otra joya francesa que sigue haciendo soñar a los viajeros: Gordes.
Elegido como el pueblo más bonito del mundo en 2024 por la revista Travel + Leisure, sigue figurando entre los pueblos más bonitos del mundo en la guía Le Petit Futé 2026, lo que confirma su estatus como destino imprescindible.
Gordes, el pueblo más bonito del mundo en 2024, sigue dando prestigio a Francia año tras año

En 2024, la prestigiosa revista Travel + Leisure situó a Gordes en lo más alto de su clasificación de los pueblos más bonitos del mundo. El pueblo provenzal se situó entonces por delante de Oia, en Grecia, o incluso de Portofino, en Italia.
Dos años después, Gordes sigue siendo una referencia ineludible. La guía Le Petit Futé lo sigue incluyendo entre los pueblos más bonitos del mundo en su edición de 2026, junto a otras maravillas francesas y europeas. Un reconocimiento que da fe de su encanto provenzal atemporal.
Encaramado en un espolón rocoso en el corazón del Luberon, Gordes ofrece unas vistas espectaculares de los Montes del Vaucluse. Sus callejuelas empedradas, sus casas de piedra seca y los campos de lavanda que lo rodean conforman un paisaje digno de una postal.
¿Qué ver y hacer en Gordes?

A pesar de la afluencia veraniega, es difícil resistirse al encanto de este emblemático pueblo de la Provenza. Para una parada gastronómica, el restaurante L’Orangerie te permite disfrutar de la cocina provenzal en una terraza con unas vistas impresionantes del valle.
Tras recorrer las sinuosas carreteras que serpentean por el corazón del Luberon, la llegada a Gordes es todo un espectáculo. El pueblo te invita a pasear por sus empinadas callejuelas antes de descubrir su imponente castillo, construido en el siglo XI y reformado en el Renacimiento, que domina con orgullo el paisaje.
Tampoco te puedes perder la iglesia de Saint-Firmin, antes de seguir la visita hasta la imprescindible abadía de Notre-Dame de Sénanque. Rodeada de sus famosos campos de lavanda en verano, es uno de los lugares más fotografiados de la Provenza.
Gordes, entre autenticidad y asombro
A solo 5 km de Gordes, en Coustellet (entre 5 y 10 minutos en coche), no te pierdas la visita al Museo de la Lavanda del Luberon. Una inmersión fascinante en la historia y la cultura de la auténtica lavanda fina, emblema de la Provenza.
Entre patrimonio, paisajes grandiosos y un estilo de vida relajado, Gordes se merece de sobra su reputación. Año tras año, figura entre los pueblos más bonitos del mundo, junto a Conques, Giethoorn o incluso Pigna. Una razón excelente para organizar una escapada allí, a solo unas horas de París. ¿Ya oyes cantar a las cigarras?