Si no ha tenido ocasión de escaparse en verano, París y sus alrededores le encantarán. Entre sus bucólicos pueblos, sus guinguettes y sus jardines secretos, Île-de-France nunca decepciona. Esta vez, le proponemos ir un poco más lejos. Diríjase a la Alta Marne, en la región de Champaña, para descubrir el lago del Der, el mayor lago artificial de Francia continental (y uno de los mayores de Europa). Con sus playas y sus actividades náuticas, ¡nunca se enterará de que está allí!
Un lugar mágico a sólo 3 horas de París
Esta inmensa extensión de agua no es un brazo de mar, sino un lago artificial. Con una superficie de 48 km², el lago del Der es un regalo para la vista. Este inmenso parque acuático, en plena naturaleza, tiene todo lo que se puede desear.

Podrá pescar lucios o carpas, practicar jet-ski o paddle-board, recorrer 150 km en bicicleta por sus orillas o tomar el sol en una de sus seis playas de arena… El «Mar de Champagne» es un auténtico paraíso al aire libre, donde no tendrá tiempo de aburrirse. Durante todo el verano, las seis playas del lago están vigiladas, para que usted y su familia puedan disfrutar de un baño relajante. Además, el parque acuático flotante con sus toboganes es perfecto para divertirse.
Para los amantes de las emociones fuertes, hay muchas actividades: wakeboard, esquí acuático, kitesurf… ¡seguro que hay algo para usted! Por último, si le gusta más la tranquilidad y la contemplación, el lago cuenta con una gran ruta de senderismo. Hay 250 km de senderos señalizados para descubrir la belleza de la zona y su rica biodiversidad. De octubre a marzo, el Lac du Der es uno de los lugares más frecuentados por los amantes de la naturaleza para observar la migración de las grullas grises. Estas aves abandonan nuestras costas en busca de climas más cálidos, formando un magnífico ballet. Un espectáculo único para observar en silencio al amanecer.
Un lago muy útil para la ciudad de París
Pero, ¿por qué construir un lago así? Creado en 1974, el Lac du Der era originalmente… un embalse. Servía para regular el nivel de las aguas del Marne, que alimenta al Sena, evitando así desbordamientos. También servía para alimentar los ríos durante los periodos de estiaje, cuando el agua escasea.

Hicieron falta más de 10 años de obras para poder admirar este lago. Hoy, más de 50 años después de su creación, el Lac de Der recibe cada año a más de un millón de visitantes. Hay que decir que su encantador entorno, que cambia con las estaciones, es realmente mágico. ¿Está preparado para descubrir esta joya poco conocida de las afueras de París?
