En pleno corazón del patio de las Petites-Écuries, la Brasserie Floderer forma parte de esos locales históricos que tanto nos gustan en París. Hay que cruzar el pequeño patio empedrado para dar con esta brasserie histórica, instalada aquí desde 1909.
Una cocina tradicional francesa con un toque alsaciano
En un principio, el local se llamaba Brasserie Flo, fundada a principios del siglo XX por Édouard Fournier. Con su decoración de la Belle Époque y su cocina alsaciana, se convirtió rápidamente en una parada obligatoria del este de París. Con el paso de las décadas, el local se convirtió incluso en el punto de partida del famoso grupo homónimo, que desarrollaría varias grandes brasseries en París y en Francia.

Hoy en día, el local ha recuperado su nombre original, Floderer, conservando al mismo tiempo lo esencial de su identidad. El lugar sigue marcado por su legado, con un ambiente que recuerda a las grandes brasseries de antaño. Las molduras de madera, las vidrieras, los frescos y los amplios salones siguen dando una idea de cómo podía ser el ambiente de los restaurantes parisinos a principios del siglo pasado.
En el plato, la casa se mantiene fiel a la cocina tradicional. La carta da protagonismo a los clásicos de las brasseries, con una fuerte influencia alsaciana. Encontrarás, sobre todo, bandejas de marisco, especialidades como el chucrut de Estrasburgo, así como platos típicos de la cocina francesa. El conjunto pretende ser accesible y generoso, al estilo de los grandes restaurantes populares.

En cuanto al horario, la brasserie funciona de la mañana a la noche, con desayunos, almuerzos, cenas e incluso brunch los fines de semana. Este ritmo continuo la convierte en un lugar muy animado en este patio lleno de vida, al que se acude tanto para comer como para tomar una copa.
El local ha sufrido varias transformaciones en los últimos años, con obras destinadas a modernizar el establecimiento sin perder su identidad. Así, detrás de esas grandes puertas amarillas a estrenar sigue escondiéndose una decoración que hace honor a la Belle Époque.
Discreta desde fuera, pero llena de historia una vez cruzas la puerta, la brasserie Floderer es uno de esos lugares parisinos que resisten el paso del tiempo. Un sitio a la vez gastronómico y animado, que sigue atrayendo a los amantes de la cocina tradicional y a los curiosos que buscan un ambiente de antaño.
📍Brasserie Floderer – 7, cour des Petites Écuries, 75010
📆 Abierto todos los días de 10:00 a medianoche